viernes, 26 de noviembre de 2010

SÍ / Thomas Bernhard

Edición original
Puntaje
Lector Enfermo 10
Lector Sano        4

La colección Anagrama-Página 12 es un poco engaña pichanga porque no todo lo publicado corresponde a un libro completo, sino a una selección. ¡Pero qué quieren encontrar por el precio de un cortado en jarrita!

Bueno, igual también los hay enteritos, como es el caso del libro que el austríaco Bernhard escribió o publicó en el 78, mientras acá se jugaba el mundial y en otros países hacían otra cosa. Para esta altura ya había escrito Corrección, una de sus grandes obras, y a juzgar por el mínimo tamaño (por eso sale en esta colección) puede haberse tratado de un ejercicio de estilo. Como todo lo que se escribe, si vamos al caso.


Leer los libros de este pesimista visceral puede resultar asfixiante por el modo de contar (yo no sé si lo soportaría como amigo): podría señalarse que no hay puntos aparte, pero en verdad lo que hace a su estilo denso es que lo que no hay son ideas aparte. Es solo una obsesión que avanza (cuando avanza) en forma de círculos. 

Me imagino las devoluciones en un taller literario: “Thomasito, deberías ser más claro…darle aire al texto, facilitar la lectura”; “A mí me parece que la acción debería progresar en forma más lineal. No sé…repetís mucho”, etc.

Qué bueno que a este neurótico (que al final se suicidó) le importaba todo un bledo y escribía lo que quería, tirando lúcida mierda para todos lados.

En el caso de , se repite su personaje intelectual aislado del mundo, que se fue al campo por una cuestión de salud, y que reconoce que está medio loco: que solo la presencia de su amigo Moritz lo salva cada tanto; y que logra sacudirlo la llegada de una mujer (la Persa), tan perdida como él.

Transcribo una parte para que vean, nomás:

“Una persona así, que todo lo percibe y todo lo ve y todo lo observa, y eso de forma ininterrumpida, no es apreciada, más bien temida y las gentes recelan siempre de una persona así, porque una persona así es una persona peligrosa y las personas peligrosas no son solo temidas sino también odiadas y, en tal medida, tengo que calificarme también de persona odiada”.

Hace poco salió en tapa dura y a precio de oro el conjunto de su obra llamada autobiográfica, que comprende 5 novelas. Cuando reciba la herencia de un tío millonario, la voy a comprar.

Bueno, le pongo un 10. A cualquier libro de Bernhard le voy a poner un 10. Incluso a la novela del hondureño Horacio Castellanos Moya llamada El Asco. Thomas Bernhard en San Salvador  le pongo un 10 por el solo hecho de copiar el estilo del austríaco.

2 comentarios:

  1. Muchas Gracias por la recomendación, sale para el avión de esta madrugada!

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  2. Maria Fernanda Portesi2 de diciembre de 2010, 9:43

    Justo altura yo no tengo... 1.57mts pero bueno, la verdad excelente el resumen aunque tan real es lo que escribis que no me dan ganas de leerlo.

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Yo digo: